Como arroyo que corre
atrevido
Hacia el río que cruza a la mar,
De Francisco busquemos unidos
El más grande y sublime ideal.
Salve claustro, regalo
del cielo
Donde el niño desea crecer
En virtudes, verdades y anhelos,
En la fuente sin par del saber.
Salve tierra, glorioso
linaje,
Brisa y cielo de playa y de mar,
En tu ardiente y hermoso paisaje
Imposible olvidarse de amar.
Nuestro barco se aleja
del puerto
Porque quiere otros vientos hallar,
Rumbo al norte y por un mar abierto,
De Francisco su luz alcanzar.
Como faro que luce en
la sombra,
Cual antorcha de amor y de fe,
Tornarán nuevamente a Colombia
Los valores de Paz y de Bien.
Sol que alumbra el camino
seguro
Y calienta con llamas de amor,
Nos invita a encontrar el futuro
Para hacer nuestro mundo mejor.
Excelencia es la meta
sagrada;
Juventudes: debemos llegar!
La exigencia de cada jornada
Es la ruta que lleva a triunfar!
(Letra y música de Fray Rubén Darío Vanegas Montoya - Interpreta Rosemberg Cueto)

